Que nuestra gente viva dignamente y no deba correr para llegar a fin de mes es prioridad

Desde VAMOS manifestamos entusiasmo sobre los resultados para 2016 de la Encuesta Nacional de Hogares que realiza el INEC. El porcentaje de personas que viven bajo la línea de pobreza -medida por ingresos- se redujo más de un punto porcentual.
 En comparación con 2015, 30.828 personas dejaron atrás su situación de pobreza extrema, y 22.620 personas lograron contar con ingresos superiores a la línea de pobreza. De igual forma, se redujo la cantidad de personasque se encuentran privadas de algún derecho o servicio público esencial.
Reconocemos los avances positivos que han sido posibles gracias a la estrategia Puente al Desarrollo que atiende a población en pobreza extrema y les permite adquirir un plan de seguimiento para salir paulatinamente de esta situación. Además, las herramientas técnicas que ha adoptado el país en los últimos años han sido fundamentales para mejorar la gestión de la política social. Costa Rica se planteó eliminar la pobreza extrema para el año 2030 la próxima representación de VAMOS en la Asamblea Legislativa apoyará sin duda un financiamiento adecuado que garantice la continuidad de estos programas.
Sin embargo, los avances positivos en esta materia pueden verse amenazados si la generación de empleo de calidad es insuficiente, ya que esta es la principal fuente de ingreso para las familias. Si queremos que la reducción de la pobreza se convierta se acelere, es necesario adaptar nuestro marco laboral y productivo a las nuevas realidades del siglo XXI. Proponemos actuar en dos sentidos:

1. Actualizar nuestra legislación laboral y ampliar su cobertura.

Nuestra legislación laboral fue pensada exclusivamente para quienes trabajan jornadas completas de forma asalariada. Lo anterior provoca que entre quienes trabajan jornadas parciales o realizan labores de forma independiente se presenta el mayor porcentaje de informalidad. Más de la mitad de estas personas trabajadoras carecen de seguro social, por lo que sus ingresos a futuro se ven amenazados.
Es necesario resguardar a quienes trabajan en estas modalidades y para ello insistimos en la necesidad de flexibilizar la gestión y el cobro que hacen las instituciones y las empresas públicas a estas realidades. Este tipo de reformas beneficiarían de forma directa a una población de entre 400 mil y 500 mil personas. Además, permitirá que las PYMES sean más competitivas y se incentivaría a las grandes empresas a mejorar las condiciones para su planilla.

2. Orientar nuestro modelo productivo hacia la innovación.

Los cambios productivos de las últimas décadas han generado un aumento en la oferta de empleos del sector servicios, en detrimento de la industria o la agricultura; lo que ha generado un desempleo estructural en las personas que tienen más de 35 años y fueron excluidas del sistema educativo. Proponemos transitar hacia un modelo productivo más diversificado en todos los sectores, pero que sea potenciado por la innovación, el valor agregado y el talento humano.
En el corto plazo es urgente garantizar educación para personas desempleadas mayores de 35 años con el objetivo de que puedan adquirir nuevas habilidades y reincorporarse al mercado laboral. No obstante, esto será insuficiente si no promovemos un ecosistema legal que estimule los proyectos innovadores; pero que además facilite la creación de conglomerados y encadenamientos productivos.
VAMOS a contribuir en la reducción de la pobreza modernizando nuestra legislación laboral y nuestro modelo productivo.

 

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