VAMOS por un entorno sostenible

Costa Rica tiene un discurso de conservación ambiental, y cuenta con un marco normativo amplio, que en su momento fue de vanguardia. Sin embargo, el país tiene una marcada debilidad para la inspección y seguimiento de los permisos que otorga para asegurar el cumplimiento de las regulaciones ambientales, por lo cual resulta necesario fortalecer nuestras capacidades de fiscalización.

Hablar de sostenibilidad ambiental es hablar de nuestro futuro como planeta y como humanidad. Cada vez se vuelven más explícitas las consecuencias socio-económicas que tienen nuestras conductas en cuanto al ambiente. Se equivocan quienes consideran que priorizar estas temáticas responde únicamente a idealismos naturalistas, por el contrario, es la visión realista de nuestro futuro lo que nos da la certeza que debemos transformar la manera en que utilizamos, renovamos y utilizamos los recursos naturales.

En este sentido, es fundamental que Costa Rica transforme su matriz energética, descarbonizando nuestra economía y haciendo un giro definitivo hacia energía renovables y limpias. La flotilla vehicular es un elemento clave, en tanto constituye el principal consumo de combustible fósil del país. Asimismo, si bien tenemos una importante riqueza hídrica, si no transformamos la forma en que manejamos los desechos sólidos y administramos el agua, en unas décadas enfrentaremos escasez de un líquido vital que hemos dado por sentado durante generaciones: el agua.

Afortunadamente, en el caso de Costa Rica, el camino de la sostenibilidad ambiental también puede ser un camino de oportunidades económicas, por vía del turismo ecológico. Queremos fortalecer la biodiversidad y los corredores biológicos, también en las zonas urbanas y periurbanas, transformando la GAM en una verdadera capital verde.